Don Lope, vuestra nobleza,

Porque el mundo, no la sangre,

Sino el vestido, respeta.

D. Lope.

Ese es engaño del mundo,

Que no ve ni considera

Que al cuerpo le viste el oro,

Pero al alma la nobleza.

Venid conmigo. (Ap. Suspiros,

Ofreced viento á las velas,