Quéjase el fuego, si encierra
Rayos, que al mundo hacen guerra:
¿Qué mucho, pues, que mi aliento
Se rinda al dolor violento,
Si se quejan monte, piedra,
Ave, flor, eco, sol, hiedra,
Tronco, rayo, mar y viento?
Sirena.
Sí, mas ¿qué remedio así
Consigues desesperada?