¡Mira tú lo que sentí
Cuando su muerte escuché,
Pues forzada me casé
Sólo por vengarme en mí!
Ya la vez última aquí
Se despida mi dolor.
Hasta las aras, amor,
Te acompañé; aquí te quedas,
Porque atreverte no puedas
A las aras del honor.
¡Mira tú lo que sentí
Cuando su muerte escuché,
Pues forzada me casé
Sólo por vengarme en mí!
Ya la vez última aquí
Se despida mi dolor.
Hasta las aras, amor,
Te acompañé; aquí te quedas,
Porque atreverte no puedas
A las aras del honor.