Que, tan sin tiempo miradas

Agora, desestimadas

Memorias vuestras estén.

Y tomad vuestro diamante;

Que ya sé que pierdo en él

Una luz hermosa y fiel,

Al mismo sol semejante.

No culpeis la condicion

Que en mí tan esquiva hallasteis;

Culpaos á vos, que llegasteis