Hacer sus efectos suelen,

Y este desde el pecho al labio?

¿A qué áspid, á qué serpiente

Mató su propio veneno?

A mí ¡cielos! solamente,

Porque quiere mi dolor

Que él me mate y yo le engendre.

Celos tengo, ya lo dije.

¡Válgame Dios! ¿Quién es este

Caballero castellano,