D. Lope.

(Ap. ¡Oh cuánto á un hombre daña

Un ignorante amigo!

¡Que no puedan los cuerdos, los más sabios

Celar de un necio amigo los agravios!)

Pues si por cosa cierta

Teneis que dentro ha entrado,

Fuerte y determinado

Guardadme aquella puerta,

En tanto, si eso pasa,