D.ª Leon.

¿Ya él no dijo

Que aquí de Castilla estaba

Ausente por una muerte?

Pues yo, señor, no sé nada.

D. Lope.

No te disculpes, Leonor.

Mira... mira que me matas.

Tú, Leonor, ¿pues de qué habias

De saberlo? Pero basta