Yo de Don Lope lo soy

Tanto, que no ha celebrado

Amigo más obligado

La antigüedad hasta hoy.

Huésped en su casa estoy,

Su hacienda gasto, y es mia,

Su vida y alma me fia:

¿Pues cómo ¡cielos! podré

Ser ingrato á tanta fe,

Amistad y cortesía?