Mas ¡ay de mí! ha sido engaño,
Porque bastante no ha sido
La venganza á sepultar
Un agravio recibido.
Cuando me aparté de vos,
Llegué hasta este propio sitio
Que bate el mar, con el fin
Que vos propio habeis venido,
Que es de volver á la quinta
Adonde habeis reducido