Y cuando la mano mia
Se bañe en sangre este dia,
Ella mi agravio dirá,
Pues la venganza sabrá
Quien la ofensa no sabía.
Pues ya no quiero buscalla
(¡Ay cielos!) públicamente,
Sino encubrilla y celalla;
Que un ofendido prudente
Sufre, disimula y calla.