El repetido placer.

(Lee.) «Esta noche va el Rey á la quinta: entre la gente podeis venir disimulado, donde habrá ocasion para que acabemos, vos de quejaros, y yo de disculparme.—Dios os guarde.—Leonor.»

¡Que no haya un barco en que pueda

Pasar! ¡Oh suerte importuna!

¡Plegue á Dios que la fortuna

Nunca un gusto me conceda!

D. Lope.

(Ap.) Leyendo viene un papel

Quien mi venganza previene,

¿Y quién dudará que viene