¿Vienes acaso á escuchar
A su orilla cómo canta
La sirena de la mar?
Oye un soneto oportuno,
Heroico, grave y discreto:
No te parezca importuno,
Porque este es el un soneto
De los mil y ciento y uno.
(Saca Manrique un papel y lee.)
«Cinta verde, que en término sucinta,