Llegarla al labio, pensó

Que era cosa de comer.

Bajó de una piedra viva,

Y con gran resolucion

Arrebatóme el liston,

Y volvió á subir arriba.

Yo, aunque con gran ligereza

Subir á su nido quiero,

No pude hallar un caldero

Que ponerme en la cabeza.