Que es á sus gustos fïel;

Si lo fué á la pena mia,

¿Cómo pudo ser mi dia?

Coquin.

Cayendo, señor, en él;

Y para que se publique

En cuantos lunarios hay,

Desde hoy diré: «A tantos cay

»San Infante Don Enrique.»

D. Gut.