Que de un flaco rocinante
A la vuelta desa esquina
Se apeó, y en rostro y talle
Parece á aquel Don Quijote,
De quien Miguel de Cervántes
Escribió las aventuras.
Capitan.
¡Qué figura tan notable!
Sarg.
Vamos, señor; que ya es hora.
Que de un flaco rocinante
A la vuelta desa esquina
Se apeó, y en rostro y talle
Parece á aquel Don Quijote,
De quien Miguel de Cervántes
Escribió las aventuras.
Capitan.
¡Qué figura tan notable!
Sarg.
Vamos, señor; que ya es hora.