No digais más: eso baste;
Que para servir á Dios,
y al Rey en sus capitanes,
Está mi casa y mi hacienda.
Y en tanto que se le hace
El aposento, dejad
La ropa en aquella parte,
Y id á decirle que venga
Cuando su merced mandare
A que se sirva de todo.
No digais más: eso baste;
Que para servir á Dios,
y al Rey en sus capitanes,
Está mi casa y mi hacienda.
Y en tanto que se le hace
El aposento, dejad
La ropa en aquella parte,
Y id á decirle que venga
Cuando su merced mandare
A que se sirva de todo.