Suelo y que conduce el mar,

Como ser uno bienquisto.

No hables mal de las mujeres:

La más humilde, te digo

Que es digna de estimacion,

Porque, al fin, dellas nacimos.

No riñas por cualquier cosa;

Que cuando en los pueblos miro

Muchos que á reñir enseñan,

Mil veces entre mí digo: