Juan.
Prima, adios.
Inés.
Nada te digo
Con la voz, porque los ojos
Hurtan á la voz su oficio.
Adios.
Crespo.
Ea, véte presto;
Que cada vez que te miro,
Juan.
Prima, adios.
Inés.
Nada te digo
Con la voz, porque los ojos
Hurtan á la voz su oficio.
Adios.
Crespo.
Ea, véte presto;
Que cada vez que te miro,