Éntrate, señor, en casa.

Inés.

Pues sin soldados vivimos,

Estémonos otro poco

Gozando á la puerta el frio

Viento que corre; que luégo

Saldrán por ahí los vecinos.

Crespo.

(Ap. A la verdad, no entro dentro,

Porque desde aquí imagino,