Que dividido el veneno

En dos mitades contiene.

(Lee.) ¡Qué mal podré, hermoso dueño,

Decirte ni encarecerte

El cuidado con que estoy

De que anoche nos oyese

Tu hermana! Avísame, al punto

Que á tu padre se lo cuente,

Para que te ponga en salvo.

A entrambas á dos conviene