Que como es niño, el semblante

Que ayer fué llanto, hoy es risa.

Ayer de vuestro valor

Me valí, cuando tenía

Empeños de honor; y ahora

Que han mejorado de dicha,

Me he de valer, Don Alonso,

De vuestra cortesanía,

Buen gusto y sutil ingenio,

Porque en dos iguales líneas