¡Yo, pensar que he escuchado á un hombre amores,

Que un papel admití, que dí favores,

Que entró en mi cuarto abriendo una fenestra,

Que fué el tacto la nube de mi diestra!

Cosas son, que el escrúpulo más leve,

Dentro de mí ni áun á pensar se atreve.

Y así, aqueste retiro

Donde la luz del sol apénas miro,

Lúgubre será esfera,

Donde equívoca yo que vivo, muera: