Y el cordero el que lo ve.
Inés.
Salgamos presto de aquí.
D. Alon.
¿Quién dice que no?
Inés.
Que aunque
Mi señor cerró las puertas,
Bien salir los dos podeis.
Arrojáos, sin que os sientan,
Y el cordero el que lo ve.
Inés.
Salgamos presto de aquí.
D. Alon.
¿Quién dice que no?
Inés.
Que aunque
Mi señor cerró las puertas,
Bien salir los dos podeis.
Arrojáos, sin que os sientan,