¡Ay Dios! ¿Cómo, Inés, ha sido?

Inés.

Los dos Luzbeles caido,

Llegaron con mucho estruendo

Unos hombres, pretendiendo

Conocerlos; y despues

Repararon (tanta es

De amo y mozo la destreza)

El uno con la cabeza

Lo que el otro con los piés.