D. Juan.

Si eso os importa, ¿qué os falta?

Id vos muy en hora buena.

D. Alon.

¿Cómo, sin que las espaldas

Me guardeis vos y Leonor?

D. Juan.

Yo no he de volver á hablarla.

D. Alon.

Esto habeis de hacer por mí;