Como hombres de extraños modos;
Y que al fin me tengan todos
Por vana y por caprichosa.
¡Qué! ¿quisieras que estuviera
Muy firme yo y muy constante,
Sujeta sólo á un amante,
Que mil desaires me hiciera
Porque se viera querido?
Eso no: el que he de querer,
Con sobresalto ha de ser,