Y á cualquier hora que vos
Descubriérades la llama,
Amaneciera, y tuviera
Luz el dia, aliento el aura.
¿No me respondeis? ¡Por señas
Me hablais! No me desagrada.
¿Ni áun para pedir no hablais?
¿No? Pues sois la mejor dama
Que he visto en toda mi vida.
Albricias me pide el alma