Tan hermosa, me da la vida oiros;

Y así, porque no muera al conoceros

Tan discreta, me da la vida el veros:

De suerte que mi vida

Está de un daño en otro defendida.

Quedad con Dios, en fin; porque no quiero,

Ya que he sido atrevido, ser grosero;

Pues ser grosero culpa mia habrá sido,

Y vuestra lo ha de ser ser atrevido.

(Vase.)