Señor Don Hipólito, hora

De veros? ¡Tan larga ausencia!

Desde ayer no me habeis visto.

D. Hipól.

Sólo pudiera esa queja

Hacer mi ausencia feliz;

Que es sutil estratagema

De amor, que una pena misma

Hacerse lisonja sepa.

Mas no vine esta mañana,