Liviandad de mi obediencia.

D. Luis.

Harto le encarezco yo

A Don Hipólito esa

Verdad, y cuán obligado

Debe estar desa fineza;

Y áun él la conoce bien,

Pues la paga con la mesma.

D.ª Clar.

¿Luego él al Parque no fué?