ESCENA V.

DON HIPÓLITO, DON LUIS.

D. Luis.

Aquello es decir

Que no la sigais.

D. Hipól.

Ligera

Volvió la espalda, avisando

Que calle, y el papel lea.

(Lee.) El mayor argumento de la nobleza fué siempre la cortesía. La vuestra me asegura la verdad de todo; y así os he menester para fiar de vos un secreto. Tened una silla para luego en San Sebastian, y una casa donde pueda hablaros. Dios os guarde. — La dama muda.