D. Juan.

Yo no tengo de esconderme.

D. Ped.

¿Pues quereis que aquí os vean?

D. Juan.

¿Habrá desdichas que mayores sean?

D. Ped.

Haced esto por mí, hasta que sepamos

La verdad, y despues los dos muramos

En la defensa del agravio vuestro.