Reconocí sus halagos,
Cuando sentí sus violencias.
Pensarás que este cuidado
Sólo alcanza, sólo llega
A hallarme hoy enamorada;
Pues más mal hay que el que piensas
Porque de amor y de honor
Estoy corriendo tormenta.
Hoy, pues, Lisardo á Don Félix
(Que yo detras de la puerta,