Desengaños, que á vos solo
Mal el saberlos esté.
Yo en mi vida al Parque fuí;
Ni en él os ví ni os hablé.
Si os entrasteis en mi casa,
No me pregunteis á qué;
Que aunque lo puedo decir,
Vos no lo podeis saber;
Que habeis de ser el postrero
Que el desengaño toqueis.