A Doña Ana la destruyo,

Y á mí me pierdo tambien

Sin efecto, pues en medio

Han de estar su criado y él,

Y es hacer ruido no más,

Dejando la duda en pié.

Pues sufrirlo, es imposible;

Que ¿quién ha podido, quién,

Oir requebrar á su dama?

Haya un medio entre los tres,