¿No eres tú la que seguí,

Y la que en tu casa ví?

(Hasta aquí á todas las preguntas ha respondido Doña Clara por señas, y ahora se descubre.)

Confuso otra vez estoy.

D.ª Clar.

Yo soy, el mi caballero,

Ya que descubierta os hablo,

Aquella habladora muda,

Por las lecciones de un manto;

Que viendo que era muy poca