¡Gracias á Dios, que con esto

Ya los celos se acabaron

De Doña Ana y de Don Juan,

Pues todo lo han escuchado,

Y mi amor, pues Doña Clara

Viene á Hipólito buscando!

¡Cielos! sin querer, he visto

Mis celos averiguados.

Arceo.

Y si el galan y la dama