Nada entiendo; y sólo entiendo

Que temo que me declaren

Mis congojas, mis desdichas,

Mis recelos, mis pesares;

Porque no es posible, no,

Que un celoso sufra y calle.

D.ª Luc.

Acuéstate, por tu vida,

Porque en la cama descanses.

D.ª Ana.