De que mi desdicha llora,
De que siente mis pesares.
Estos criados no pueden
Engañarse ni engañarme,
Puesto que Arceo á Lucía
La contó cómo ocultarme
Pude en casa de Don Pedro,
Y ella á Doña Ana: bastante
Desengaño de que fué
Entónces ella á buscarme.