A Doña Clara seguí
Como visteis, y la dí
Del engaño que me pasa
Satisfacciones, diciendo
¿Qué ofensa era ir á ver,
Llamado de una mujer,
Lo que mandaba? Y haciendo
Extremos de enamorado,
Que supe fingir muy bien
(Porque ya no hay, Don Luis, quien
A Doña Clara seguí
Como visteis, y la dí
Del engaño que me pasa
Satisfacciones, diciendo
¿Qué ofensa era ir á ver,
Llamado de una mujer,
Lo que mandaba? Y haciendo
Extremos de enamorado,
Que supe fingir muy bien
(Porque ya no hay, Don Luis, quien