Mas hoy no lo ha de lograr.)
(Llégase, y habla á Doña Ana.)
Notable, vive Dios, eres,
Pues que tan mal te aseguras
De quien te estima y no ofende.
Si buscas satisfacciones
Mayores de las que tienes,
No es menester que me sigas,
Pues en el alma estás siempre.
D.ª Ana.