Que tan firme te adora, tan constante,
Porque me vengue en él de tí mi acero,
Y no en tí dél mi lengua?
D.ª Clar.
Caballero,
Vos venís engañado
Con tanta pena y tanto desenfado;
Pues ocasion no ha habido,
(Descúbrese.)
Para que á mí, tan necio y atrevido