(A D.ª Ana.) Pero, vive Dios, que es cierto,
Clara, que te conocí
Desde el instante primero.
D.ª Ana.
No hicisteis, porque si hubierais
Conocídome, sospecho
Que no os debiera mi honor,
Don Hipólito, estos riesgos:
Advertid que hablais conmigo.
(Descúbrese.)