Estarme aquí, es necedad;

Irme, si aquí un hombre dejo,

Es desaire; alborotar

Aquesta casa, desprecio;

Pues esperarle en la calle,

Si hay dos puertas, ¿cómo puedo

Yo solo? ¡Oh, quién á Lisardo,

Que es mi amigo verdadero,

Consigo hubiera traido!

Mas ya he pensado el remedio.)