D. Félix.
¿Cómo puedo, cómo puedo
Dejar de espantarme, Laura,
De mirarte...
Laura.
¡Ay Dios! ¡qué veo!
D. Félix.
Tan mudable...
Laura.
¡Ay infelice!
D. Félix.
¿Cómo puedo, cómo puedo
Dejar de espantarme, Laura,
De mirarte...
Laura.
¡Ay Dios! ¡qué veo!
D. Félix.
Tan mudable...
Laura.
¡Ay infelice!