Mira si hablar á Félix puedo.

Calab.

En casa

Él no está; que aunque ya ha amanecido,

Creo que no ha venido

A acostarse hasta agora.

Lisardo.

¡Feliz él, que habrá estado (¿quién lo ignora?)

Celebrando las paces con su dama;

Que es la felicidad del que bien ama!