A verla fuí, y la criada

Por un jardin me guió,

Hasta que llegué á una sala

De estrado, donde la misma

Que ví en las huertas, estaba

Tan bella como entendida:

Esto, que te diga, basta.

Muy á los primeros lances,

Me dió á entender enojada

No sé bien qué quejas, cuando