Y en él (¡qué torpes desvelos!)

El bulto de un hombre ví.

Lisardo.

(Ap.) ¡Esto es lo que anoche á mí

Me pasó, viven los cielos!

D. Félix.

¡Oh mal haya yo, porque,

Aunque su padre viniera,

Y aunque su honor se perdiera,

A darle muerte no entré!