Que está recogida ya.
Lelio.
¿Quién lo duda?
Fabio.
¡Oh cuánto siento
Haberla de despertar!
Mas no lo puedo excusar.
Lo que haré será, que atento
A su quietud, llamaré
Por la puerta principal;
Que está recogida ya.
Lelio.
¿Quién lo duda?
Fabio.
¡Oh cuánto siento
Haberla de despertar!
Mas no lo puedo excusar.
Lo que haré será, que atento
A su quietud, llamaré
Por la puerta principal;