Lisardo.

¿Tan sola hemos de dejarla?

No es razon; pues la primera

Obligacion es la dama

En todo trance; así, Félix,

Vos solo habeis de llevarla,

Y ponerla en salvo.

D. Félix.

Es justo.

¿En fin, has venido, Laura, (A Marcela.)